Friday, June 02, 2006

 

Un panorama general de los museos comunitarios en Guerrero

Como parte de las acciones que le competen al Instituto Nacional de Antropología e Historia, (investigar, proteger, conservar y difundir) se contempla la creación de organismos coadyuvantes, como medida para realizar las tareas encomendadas, a saber; pueden ser Juntas vecinales, Asociaciones Civiles o Uniones de Campesinos, los cuales tiene como finalidad sumar esfuerzos para la preservación y promoción del patrimonio arqueológico e histórico de la nación en coordinación con el Instituto.
Si bien es cierto que las tareas y las necesidades han rebasado al instituto, esta alternativa se torna viable en aras de menguar la imposibilidad de atención en todo el territorio nacional. Sin embargo, bajo la dinámica de que el INAH es quien se encarga de todo lo relacionado con el patrimonio cultural, estos organismos vienen a sumarse a la acciones encaminadas para conservar y proteger las evidencias arqueológicas así como los bienes históricos, bajo el objetivo primordial de educar a los miembros de la comunidad y sensibilizar a las autoridades competentes sobre la legislación existente en torno a saqueos o cualquier actividad no permitida por la Ley federal de monumentos arqueológicos, artísticos e históricos.
En el estado de Guerrero, basto en extensión, nichos ecológicos, manifestaciones culturales y evidencias arqueológicas tanto a nivel monumental como de desarrollos tecnológicos, este tipo de organismos se han venido integrando para salvaguardar y promover el patrimonio de los Guerrerenses. Por lo anterior, se pretende realizar un panorama general de las dinámicas que viven los Museos Comunitarios y algunas de las problemáticas a las que se enfrentan tanto los organismos coadyuvantes como el Instituto en el momento de atender y dar seguimiento a la constitución legal de dichos organismo; ya que con ello se vuelve legitima la posesión de piezas ya históricas ya arqueológicas, dada su finalidad de educar a la comunidad.
Estas agrupaciones, constituidas por individuos sociales que responden a dinámicas grupales establecidas y que viven y conviven con el patrimonio, de manera cotidiana siendo parte de sus parcelas, de su entorno y su paisaje, se reconocen como parte de estas creaciones. En el mejor de los casos, algunas personas se toman el tiempo para denunciar saqueos, pero en otros tantos, que en realidad representan la mayoría; echan mano de las “trincheras” [1] para solventar sus necesidad alimenticias.
Como ejemplo baste citar el caso de la población de Mezcala, en donde a principio del siglo pasado se contaba con una hacienda de beneficio a escasos kilómetros de la comunidad, administrada por la CIA Peñoles; los empleados prefirieron explotar los interiores de estructuras prehispánicas completas que el subsuelo dado que el pago por extraer mineral no era tan remunerado como el de la extracción de “ídolos”[2]. Así la tradición en estas tierras se remonta a ya casi un siglo ejecutándose saqueos sistemáticos profesionales.
Por otra parte, habrá que reconocer que como parte de las acciones del INAH, el “Difundir” ha sido su talón de Aquiles, -si es que puede llamarse así-, ya que la promisión de sitios con arquitectura monumental con espectáculo de luz y sonido no remiten precisamente a acciones que conlleve una “Sensibilización” sobre la importancia del patrimonio nacional.
Empecemos por tratar de contextualizar el termino Difundir, a grosso modo, entiéndase como acciones encaminadas a promover, divulgar o dar a conocer, en este caso, la importancia del patrimonio cultural; ya sea en base a una amplia gama de medios impresos, visuales, electrónicos, etcétera. Así los contados medios impresos, que por lo general se emiten por parte de la coordinación nacional y de los centros regionales, difícilmente llegan a estas comunidades, localidades que como ya mencionábamos, forma parte de su entorno el montículo, la cerámica, el templo a punto de caer, las hachas que sirven para detener las puertas o los metates para maceteros o bien para vertederos de ganado; así, la difusión no está llegando a estas poblaciones por lo tanto el objetivo de comunicar y educar a la población no ha sido efectiva en la medida de lo requerido; resultando así un museo comunitario una de las oportunidades de menguar esta necesidad y atacar tan añeja práctica.
Sensibilización entiéndase como un proceso, pedagógico, metodológico, académico y de investigación que derive en la adecuada educación dirigida a obtener una visión objetiva y palpable de la importancia del patrimonio cultural de la nación derivando como resultante en una tarea compartida entre autoridades institucionales y la población en general. Si bien es cierto, es una labor titánica, no es imposible y las acciones, vía seminarios intensivos para la creación de formadores, dirigidos a grupos de personas claves que a su vez multipliquen y den seguimiento a esta sensibilización podrá arrojar como resultado mayor conocimiento y conciencia en torno a la importancia del patrimonio cultural.
Señalemos que resulta complejo el proceso mismo dentro de las comunidades en las cuales, por una parte se encuentra la preocupación de conservar sus “ídolos” y por otra la necesidad de comer. Dicen por ahí, “primero comer que ser cristiano” así, en el estado de Guerrero a la fecha entre solicitudes de creación y apoyo y museos establecidos, el número se reduce a la cantidad de 37. El un número es precario si se toma en cuenta la gran cantidad de manifestaciones culturales con que cuenta el estado, es una labor loable pero que no ha sido suficiente dada la riqueza del territorio.
Hay que mencionar que estas iniciativas son el resultado de los intereses propios de los organismos coadyuvantes por preservar su historia y conocer más a cerca de sus raíces. Iniciativas que en varias ocasiones no son atendidas ya por la falta de presupuesto y/o por la falta personal; otra de las situaciones que se presentan de manera regular es la conformación legal de las juntas vecinales, asociaciones civiles o uniones de campesinos. Por una parte, para la legalización, la necesidad de un notario público, un licenciado en derecho o bien cualquier autoridad que cuente con la capacidad legal para dar fe a la constitución pertinente, suele menguar el interés de las agrupaciones dado que las acciones encaminadas a la protección del patrimonio, en varias de las ocasiones es resultante de afición pura, lo cual en el momento de pretender ser legal asusta e intimida a los integrantes del organismo adyuvante, lo anterior, es resultante del desconocimiento en el sentido de obligaciones y derechos que se adquieren en el momento de dicha constitución.
La extensión territorial de Guerrero cuenta con una división realizada en base a las características geomorfológicas, a continuación se detallan las regiones y los Museos establecidos y en gestión.



Región Costa Chica
Museo Comunitario Ayutla.- Este museo a la fecha se encuentra sin instalaciones, la colección esta bajo el resguardo del INAH y se pretende reanudar los trabajos por parte de los integrantes de la junta vecinal.
Museo Comunitario Irineo Germán.- Ubicado en Azoyú, creado en 1992, resaltando la indumentaria de las danzas tradicionales del lugar como la Tortuga, los Apaches, la Conquista, Tlaminques, etcétera. Debe su riqueza cultural a la influencia afromeztiza e indígena notablemente tlapaneca.
Museo Comunitario Cochoapa.- “Lugar de cotorras”, Cochoapa, municipio de Ometepec, con población amuzga, alberga lo más representativo de su patrimonio cultural como sus danzas, música, bordado de chaquira y una variedad de juegos pirotécnicos.
Museo de las Culturas Afromestizas.- Se ubica en la cabecera municipal, consta de información sobre la importancia de nuestra tercera raíz en el proceso de integración poblacional, específicamente sobre la Costa Chica de Guerrero, Acapulco y Costa Grande. Cuenta también con una breve semblanza etnográfica (música, danza, oficios populares, etcétera).
Museo Comunitario de San Luis Acatlán.- En la cabecera del mismo nombre, de población mestiza, afromestiza, mixteca y tlapaneca, alberga en su sala material arqueológico, documentos históricos, material etnográfico y se tiene contemplada una exposición sobre manufactura del sombrero local y sobre la producción de café.
Museo Comunitario Amuzgo de Xochistlahuaca.- Cuenta con una colección de piezas arqueológicas, históricas, objetos de uso en la elaboración de los tradicionales huipiles, datos históricos de la comunidad e información general de la población amuzga.
Museo Comunitario de Atoyutla.- Esta es una propuesta de creación reciente, con miras a albergar la colección arqueológica e histórica de la junta vecinal en proceso de consolidación.

Región Costa Grande
Museo Comunitario Coahuayutla.- Se desconoce su actual situación
Exfabrica de hilados y Tejidos Ticuí.- Se desconoce su situación
Museo Comunitario Los Planes.-Se desconoce su situación
Museo Comunitario Las Tunas.- Consta de una pequeña colección de piezas arqueológicas instaladas en la escuela secundaria de la comunidad perteneciente al municipio de Benitos Juárez.
Museo Comunitario La Pesca.- En Santa Cruz de Mitla, municipio de Benito Juárez; adjunto a las instalaciones de la escuela primaria, la colección consiste de una colección fotográfica, instrumentos de pesca, piezas arqueológicas, numismática, etcétera.
Museo Comunitario Soledad de Maciel.- La colección es en su mayoría arqueológica, instalada en un espacio de propiedad privada y sin constitución de organismo coadyuvante.
M.C. Hermenegildo Galeana.- Consta de una sala en la que se exhiben piezas arqueológicas e históricas con capacidad para formar temas relacionados a danzas, música popular, producción de muebles de maderas finas, alfarería, etcétera.
Museo Comunitario La Perica.- Cuenta con una pequeña colección de piezas arqueológicas en una sala.
Museo Arqueológico de la Costa Grande.- Este museo esta bien constituido, con instalaciones adecuadas, alberga una extensa colección de piezas arqueológicas.

Región Centro
Museo Histórico de Ayotzinapa.- Se desconoce su situación.
Museo Comunitario de Jaleaca de Caratán.- Municipio de Chilpancingo, surge como propuesta después de haber encontrado restos de un cañón que presumiblemente fue utilizado en la Revolución de Independencia durante la participación de Nicolás Catalán y su esposa. Este museo se proyecta viable para albergar datos de la hacienda local.
Museo Amelia “La Güera” Robles.- Establecido en 1990, en la comunidad de Xochipala, municipio de Eduardo Neri, consta de dos salas con fotografías y objetos personales de la coronela zapatista, orgullo de Xochipala, en la que se alude a sus participación durante la revolución.
Museo de Mezcala.- Es una propuesta de creación y que a fechas recientes se esta atendiendo la solicitud, se pretende albergar en lo que fue a inicios del siglo pasado una hacienda de beneficio de minería con espacios destinados a la colección de piezas arqueológicas e históricas y con miras de crear una destinada a la minería en la región.
Museo Comunitario Zoyatlán.- Cuenta con una colección de piezas arqueológicas e históricas, cuenta con instalaciones propias y de afluencia de visitas constante. Dado la colección cuenta con piezas que se asocian a la petición de lluvias por parte de la población, este museo esta fungiendo como vínculo entre la festividad y la colección de piezas arqueológicas, dando continuidad a la identidad de la población.

Región La Montaña
Museo de la Laca de Temalacatzingo.- Del municipio de Olinalá, surge de la idea de tradición familiar para mostrar la riqueza de la producción del maque[3] de este municipio y comunidades cercanas, distinguiéndose la juguetería, bules, biombos y otras artesanías.
Museo Comunitario Huitza chelín.- En la comunidad de Huitzapula, municipio de Atlixtac, consta de una colección de piezas arqueológicas de tipo Texmelincan, algunas de las piezas forman parte del ritual de pedida de lluvias a San Marcos el 25 de abril, como parte de las festividades tlapanecas.
Museo Renacimiento Indígena.- En Huamuxtitlán, surge del hallazgo de piezas arqueológicas y paleontológicos que se exhiben en vitrinas y bases de manera ocasional en el mercado municipal.
Museo Comunitario Totomixtlahuaca.- del municipio de Tlacoapa, después de la gestión para la devolución del códice CONDUMEX o de Totomixtlahuaca, surge esta idea, dando pie a la creación del museo que albergara a dicho documento (facsimil), además de piezas arqueológicas y etnográficas.
Museo Comunitario Indígena de Tlappa.- A la fecha cuenta con instalaciones de reciente creación, alberga una colección amplia de piezas arqueológicas e históricas. La intervención de la secretaria de educación indígena ha impulsado y desarrollado dicho proyecto.

Región Norte
Museo Histórico y Cultural Michitecutli.-Se desconoce su situación
Museo de Paleontología de la Preparatoria de Apastla de Castrejón.- Desde 1975 se cuenta con una colección de osamentas al parecer pertenecientes a un cementerio de animales extintos estudiados por investigadores de UNAM que fueron depositados en la Escuela Preparatoria del lugar. Hasta el momento no se cuenta con local propio.
Museo de la Resistencia Indígena.- Se desconoce su situación
Museo municipal de Tepecoacuilco.- Se desconoce su situación

*Museo Comunitario Acapetlahuaya,. Surge como propuesta desde 1993, sin embargo es hasta años recientes que esta propuesta se reafirma y con el apoyo del H. Ayuntamiento, se cuenta con una buena cantidad de objetos artesanales y facsímiles de códices locales para su exhibición. Queda pendiente únicamente la museografía y cédulas.

Tierra Caliente
Museo Regional Lázaro Cárdenas.- En el municipio de Tlapehuala, se encuentra a un lado de la efigie de Lázaro Cárdenas y cuenta con área de exposiciones permanente y temporal, cafetería y restaurante, juegos infantiles y venta de artesanías. Actualmente esta abandonado, dado que la comunidad no participo en su creación.

Museo Comunitario Apantli.- Se desconoce su situación

Museo Regional de Tierra Caliente.- En Coyuca de Catalán, creado con el apoyo del ex gobernador José Francisco Ruiz Massieu, surge con la propuesta de exhibir lo más representativo de la cultura y la historia de los municipios, exhibiendo arqueología, trajes típicos, historia regional, entre otros temas.
Museo Comunitario de Ciudad Altamirano, Pungarabato.- Surge a partir de hallazgos arqueológico, cuenta con instalaciones para albergar la colección pero con problemas para la consolidación legal como organismo coadyuvante.

Museo Municipal Jesús H. Salgado.- Se desconoce su situación

Dentro de los Museos Comunitarios constituidos y en funciones, ejemplificar el del Museo Indígena de Tlappa enriquecerá el propósito de este documento. El museo a la fecha cuenta con la constitución legal como organismo coadyuvante y con instalaciones propias para albergar la colección. Sin embargo la falta de sensibilización por parte de las autoridades municipales ha puesto en riesgo el museo dado que se pretende mover de lugar la colección; por otra parte se han sumado a este esfuerzo las autoridades estatales de educación quienes han comisionado a personal par custodiar la colección, a la traducción de folletos promocionales en los tres dialectos que se hablan en la región: mixteco, nahuatl y tlapaneco. En esta región, conocida como La Montaña, los códices y lienzos, las figurillas olmecas y la cerámica blanco granular imprimen de relevancia la pertinencia de espacios dedicados a educar y sensibilizar dada la amplia gama cultural y la temporalidad que estas piezas conllevan dentro de la identidad de los pobladores del actual municipio de Tlapa.
Por otra parte, se cuenta con el dinamismo de la Comisión por la Cultura de la comunidad de Mezcala del Municipio Eduardo Neri, quienes durante muchos años han solicitado el apoyo a la institución para la conformación de un Museo Comunitario, sin embargo es a la fecha que este proyecto empieza a tomar forma, contando en la actualidad con un espacio donado por el ejido para albergar la colección de piezas y con la proyección de darle continuidad a salas no solo dedicadas al tema arqueológico e histórico sino también industrial. En este punto cabe señalar la tradición ya mencionada de ejecutar el saqueo sistemático aunado al desinterés y poca atención brindada por las instancias competentes, así, no es de extrañar que en varios casos, la apatía de los interesados desaparezca y derive en la continuidad del comercio y tráfico de bienes arqueológicos e históricos.
Las dinámicas que se ejercen en torno a la creación y consolidación de los Museos Comunitarios conllevan varias vertientes, sobre todo a nivel social, por una parte la participación de los tres niveles de poder y el civil que en varias ocasiones no comulgan por diferencia de intereses; en otras tantas, el rol que se desempeñar para promover la donación de piezas, por parte de los integrantes de los organismos coadyuvantes se torna obsoleto, dando al traste las acciones y avances que se pueden obtener.
Dado el panorama general expuesto, se considera relevante un programa permanente que promueva la sensibilización y educación enfocado al patrimonio cultural. Se mencionaban algunas de las variables contraproducentes que conlleva la participación en conjunto de autoridades y civiles, las cuales pueden ser menguadas con programas de esta índole.
Entendiendase por lo anterior a un Museo como el espacio destinado a albergar colecciones que con el apoyo de guiones científicos destinado a educar y sensibilizar a la población en general por medio de museografías adecuadas y didácticas.
Por lo anterior, y a manera de reflexión cabe mencionar que la tarea es ardua, pero compartiendo la responsabilidad del cuidado del patrimonio cultural, el cual pertenece a tod@s los mexica@s, el avance será fructífero. En cuestión legal habrá que buscar una vía alterna para la constitución legal de los organismos coadyuvantes.
En lo referente a la participación de los tres niveles de gobierno, las acciones emprendidas a la fecha están desarticuladas. Por una parte, el instituto de cultura del estado en sus esfuerzos aislados no se ha sumado a las acciones que se desempeñan por parte del INAH, y en el caso de los municipios, la coyuntura gira en ese mismo sentido.
Cabe señalar que si la razón de ser de los organismos coadyuvantes es sumarse a las tareas de resguardar y promover el patrocinio cultural, las instituciones están dejando por completo esta responsabilidad a estos organismos y al instituto competente. Es decir, en el año de 1996, se constituyó la Red Interinstitucional del Patrimonio Cultural del Estado de Guerrero, el cual es convenido por parte del Gobierno Estatal, La secretaría de Asuntos Indígenas, Instituto Guerrerense de Cultura, Unidad de Culturas Populares, Consejo Nacional de Fomento Educativo, INAH y la iniciativa privada del Acapulco, buscando dar impulso, seguimiento y presupuesto a este tipo de iniciativas. A diez años del acuerdo, la suma de esfuerzos no se ha visto concretada, por una parte, CONAFE proporciona apoyo y asesoría a algunos museos comunitarios, en este punto cabe señalar que puede ser de utilidad la coordinación adecuada en aras de optimizar recursos, es decir, contar con la vinculación pertinente para conocer y solventar las necesidad inmediatas de los museos ya establecidos. En la actualidad son cinco los museos que cuentan con la coordinación de CONAFE, lamentablemente solo uno de ellos cuenta con la constitución legal del organismo coadyuvante, los restantes requieren de seguimiento y asesoría para que dicho trámite se lleve a efecto; se propone la suma de acciones por parte de dicha dependencia y de la del INAH para llevar a buen termino la legalización del trámite.
La necesidad no radica en el establecimiento indiscriminado de este tipo de instalaciones sino en una sensibilización sobre la importancia del patrimonio cultural, y no solo a nivel de las comunidades, sino en un primer momento a estas instancias que pretenden encaminar esfuerzos a esta finalidad, ya no solo en base a firmas de convenios, sino en el sentido de sensibilización a nivel de mandos medios y directivos para así lograr una visión objetiva y real de que solo en base en la coordinación adecuada basada en la comunicación y los trabajos unidireccionales se pueden concretar resultados tangibles y de impacto a corto y largo plazo.

[1] Termino aplicado a los alineamientos o estructuras visibles en superficie en el área de La Montaña en el estado.
[2] Figurillas de lítica o cerámica
[3] Técnica decorativa en base a calcita y pigmentos minerales y vegetales.

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